Crean Estatua De Raquel Para Santuario En Nebraska
WASHINGTON DC, 20 (ACI).- Que las personas "tomen
conciencia del regalo de la vida", es lo que motivó a una escultora
estadounidense en su creación de una estatua de "Raquel llorando
por sus niños" para el Santuario de Fátima en la ciudad de
Nebraska.
Sondra Jonson, graduada en el Bryn Mawr College de Pennsylvania, ha venido realizando esculturas profesionales desde hace 15
años, muchas de las cuales son de temas religiosos.
Esta vez, citando el pasaje del Profeta Jeremías,
Jonson esculpió a Raquel llorando por sus hijos para el Santuario de
Fátima en la parroquia de San Germán en Arapahoe, al sur de Nebraska.
El Santuario se encuentra en la diócesis
de Lincoln desde 1956, e incluye 13 estatuas traídas de Italia y ubicadas
en una grieta natural de piedra de más de 150 arbustos y árboles.
Fue en 1996 cuando el párroco de su parroquia
en Cambridge, el Padre Mel Rempe, le propuso la idea de esculpir la obra y llevarla
al Santuario de Fátima, proyecto que Jonson inició con mucho empeño.
La artista, madre de tres hijos y convertida
del Judaísmo al Catolicismo, presentó tres proyectos de los cuales
fue elegido el de Raquel, quien vivía angustiada por no poder tener hijos,
pero que luego fue bendecida por el Señor con dos hijos.
La escultura muestra a Raquel con una manta vacía
en su regazo y con un rostro lleno de dolor, que según la autora, representa
a Raquel que dice: "Aquí está la manta donde mi niño
debería reposar. Está vacía, y mi corazón está
más que vacío, mi dolor sobrepasa las palabras, y sólo
Dios es mi ayuda ahora". También se puede ver al costado de la estatua
una rosa, que representa a la vida y a la esperanza.
"Al mismo tiempo, afirma Jonson, Raquel
quiere transmitir que su oración no es sólo para mí, sino
para todas las personas, para que puedan valorar realmente el valor del regalo
de la vida y nunca destruirla".
"Es muy gratificante haber creado una escultura
con un mensaje espiritual que puedo compartir con mi familia judía, así
como con mis amigos cristianos", afirmó la autora.
El Obispo de Lincoln, Mons. Fabian W. Bruskewitz,
bendijo la nueva escultura durante una ceremonia en el Santuario, dedicado bajo
la protección del Padre Henry Denis, sacerdote polaco asignado como párroco
de San Germán en 1949, y fallecido en 1984.